Las carreras de motos son muy versátiles y ofrecen la disciplina adecuada para cada estilo de conducción y terreno. La selección abarca desde las ligeras motos de cross y las superbikes de carretera hasta las motos de carreras de resistencia o de velocidad altamente especializadas. Cada tipo de deporte de competición plantea sus propias exigencias al hombre y a la máquina. En este artículo, queremos examinar en detalle los diferentes tipos de motos y los ámbitos de uso asociados.
Si quieres iniciarte en el mundo de las carreras, debes elegir una moto que sea fácil de controlar pero que tenga potencia suficiente.
Nuestro consejo para principiantes: Las motos superdeportivas usadas que ya han sido optimizadas para el circuito son una elección sensata para los principiantes.
Este término engloba las carreras que tienen lugar en circuitos cerrados o especiales. Existen diferentes clases.
Estas motos se encuentran en su elemento en terrenos no asfaltados con obstáculos, barro y similares.
Las motos para esta disciplina son especialistas en carreras de obstáculos y de habilidad. Por eso, estas máquinas son especialmente ligeras: suelen pesar menos de 75 kg. Una altura mínima del asiento garantiza la máxima libertad de movimientos y control para el piloto. A esto se añade un chasis especialmente puesto a punto.
Estas carreras se disputan en pistas ovales de grava. Para ello se utilizan motos muy ligeras con motores monocilíndricos de unos 500 cc de cilindrada. Las motos de speedway no tienen ni caja de cambios ni frenos. Las denominadas motos de flat-track son similares a sus parientes de speedway. Sin embargo, están equipadas con frenos. Un chasis especialmente modificado permite un control óptimo de la máquina.
La pista de carreras para esta disciplina es recta y asfaltada, y las motos están diseñadas para una rápida aceleración.
¿Quién no conoce el legendario Rally Dakar? Estas motos están diseñadas para condiciones y cargas tan extremas.