Con el tiempo, el material envejece incluso con los mejores cuidados, por lo que la recomendación general es sustituir el casco de moto aproximadamente cada cinco a siete años.
Cómo saber si necesitas una nueva protección para la cabeza?
Con la nueva temporada a la vuelta de la esquina, es hora de poner la moto a punto y prepararla para las salidas que se avecinan. Igual de importante es revisar la ropa de protección. Hay que prestar especial atención al casco. Si te ha servido bien durante muchos años, puede que haya llegado el momento de cambiar de casco.
Con un buen cuidado y una manipulación cuidadosa, un casco de moto puede tener un aspecto inmaculado por fuera incluso después de muchos años de uso. Un vistazo al interior revela a menudo un desgaste importante. Los signos más comunes son
Este envejecimiento no sólo afecta al aspecto. También puede tener consecuencias negativas para la ventilación y, por tanto, para la comodidad de uso.
¿Te has estrellado con la moto y el casco te ha servido bien? Es un motivo para estar contento. Para que puedas seguir conduciendo con seguridad, deberías enviar tu viejo modelo a una merecida jubilación y sustituirlo por uno nuevo.
Lo mismo ocurre si simplemente se ha caído al suelo. En muchos casos, se producen daños en el interior que pasan desapercibidos desde el exterior. En caso de accidente, el casco puede dejar de proteger la cabeza o protegerla insuficientemente.
en cambio, los arañazos externos son más bien de carácter estético y menos problemáticos. Si la visera está arañada, puedes sustituirla por una nueva. Esto también debe hacerse con prontitud, ya que los arañazos pueden perjudicar la visión.
El estado del casco de moto es un criterio de sustitución importante. La edad real es igualmente relevante. Después de diez años como máximo, el material de los cascos se fatiga. Para garantizar una protección óptima en todo momento, los fabricantes suelen recomendar sustituir el casco de moto cada cinco o siete años.
¿Has decidido comprar un casco nuevo? Entonces le recomendamos que no escatime en calidad. La marca de homologación CEE debería ser un criterio mínimo. Lo ideal es que el casco de moto lleve la marca "ECE-R 22.6". Esto significa que su nuevo "gorro" cumple los criterios de prueba más recientes.
Hasta junio de 2023, los cascos que cumplan la norma "ECE-R 22.5" podrán seguir fabricándose y vendiéndose hasta principios de 2024. Para conseguir un casco de calidad decente, es aconsejable presupuestar entre 400 y 500 EUR para la compra de un casco.
El menor peso posible contribuye a una mayor comodidad y minimiza la tensión en el cuello en caso de accidente. Los cascos ligeros de entre 1.000 y 1.300 gramos son ideales.
Una carcasa exterior estable es tan importante como un acolchado/forro suficiente. En comparación con los termoplásticos, los plásticos termoestables ganan puntos por su mayor durabilidad y menor sensibilidad a los rayos UV. Cuanto más gruesa sea la calota interior, mejor protegerá la cabeza.
Importante: Los cascos de competición para motoristas no son adecuados para motos. Su campo de visión es demasiado pequeño. A continuación le resumimos otros criterios importantes.