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Cómo se prepara una moto de carreras: de la puesta a punto a las verificaciones

Cómo se prepara una moto de carreras: de la puesta a punto a las verificaciones

¿Te has preguntado alguna vez qué ocurre entre bastidores antes de que una moto se convierta en una máquina de carreras puesta a punto que sale del pit lane con un motor rugiendo? El camino desde la primera llave hasta la aprobación de los organizadores de la carrera es un largo proceso que requiere un enfoque estructurado y una gran precisión. Cada movimiento cuenta, porque hasta el más mínimo detalle puede marcar la diferencia entre el podio y el fracaso. Veamos juntos cómo se prepara una moto para un uso duro en el circuito.

Elegir la moto adecuada

Antes de empezar a trabajar, necesitas la moto adecuada. Dependiendo de la categoría de competición - MotoGP, superbike o carreras de resistencia - existen modelos especiales que se adaptan a los requisitos respectivos. Estas motos distan mucho de las de carretera. Su aerodinámica está optimizada, el chasis está muy desarrollado y cuentan con una gran cantidad de componentes electrónicos.
La configuración básica

El punto de partida de la futura máquina de carreras es la llamada puesta a punto básica. Los equipos se basan en las especificaciones del fabricante y, por supuesto, en la experiencia de carreras anteriores. Esto incluye

Sistema de frenos: los discos y las pastillas deben estar diseñados para soportar cargas extremas y cambios bruscos de temperatura.

Suspensión y amortiguación: la configuración básica debe adaptarse al peso del piloto y a las condiciones previstas.

Elección de neumáticos: El compuesto y el tamaño dependen de la superficie, la temperatura y el fabricante del neumático.
Sin esta base, cualquier ajuste fino sería un tiro en la oscuridad.

Perfectamente adaptados al conductor

Ya sea en carretera o en circuito: cada piloto tiene su propio estilo de conducción, y la moto de carreras se adapta exactamente a él. Esto se aplica en particular al chasis y a la geometría. El grado de firmeza, la precarga de los muelles, la distancia entre ejes o el ángulo del cabezal de dirección influyen en si la moto circula recta y estable o si se puede meter en las curvas con agilidad.

La ergonomía también desempeña un papel decisivo. La posición del manillar, la altura del asiento y los reposapiés se ajustan para que el piloto no sólo pueda conducir con seguridad, sino también de forma relajada, incluso a máxima velocidad. Una diferencia de sólo unos milímetros puede decidir si el piloto mantiene el control total al entrar en una curva.

Pruebas de conducción: los últimos retoques sobre el asfalto

Una vez realizadas todas las medidas de conversión y los ajustes, ahora la moto tiene que demostrar su valía en condiciones reales sobre el asfalto. Los días de circuito o las salidas especiales de prueba son una oportunidad ideal para ello. Rápidamente se pone de manifiesto si la suspensión es demasiado blanda, si los frenos son demasiado agresivos o si el chasis aún no proporciona la estabilidad necesaria.

En esta fase, la opinión del conductor es esencial: por ejemplo, ¿siente demasiado poco agarre en las curvas a gran velocidad? ¿O siente que la dirección es demasiado lenta? Toda esta información se transmite directamente a los siguientes ajustes. Hay tornillos de ajuste más que suficientes:

  • Aerodinámica: Cambios en los alerones o spoilers para conseguir la mejor estabilidad posible a velocidades máximas.
  • Suspensión: La dureza y la amortiguación deben afinarse al máximo.
  • Electrónica: Adaptación del control del motor para un mayor control del par y la potencia.
  • Neumáticos: Selección del juego de neumáticos óptimo para las condiciones de la pista y el clima.

Paso a paso, estas medidas transforman la moto en una máquina perfectamente adaptada a su piloto y a la pista.

La pieza central digital: electrónica y telemetría

Las motos de carreras modernas son ordenadores sobre ruedas. En el centro se encuentra la ECU (Unidad de Control del Motor), que controla el motor. En esta unidad se programan parámetros como la respuesta del acelerador, las curvas de par e incluso el control de tracción. El objetivo es obtener el máximo rendimiento de la máquina manteniendo al mismo tiempo una capacidad de control total.

La telemetría es aún más emocionante. Numerosos sensores registran datos en tiempo real como

  • Posición del puño del acelerador
  • Movimiento del chasis
  • RPM
  • Presión de frenado

Toda esta información se analiza en el paddock y es un componente importante en la mejora continua de la puesta a punto. Esto convierte la interacción entre el hombre y la máquina en una ciencia compleja.

Aún queda un obstáculo por superar

Antes de que la moto se convierta en una auténtica máquina de carreras y pueda perseguir los mejores tiempos en el circuito, tiene que pasar la inspección técnica de los organizadores de la carrera. Se trata de comprobar si cumple las normas de la categoría correspondiente. Esto incluye especificaciones sobre modificaciones permitidas, peso, materiales y todos los componentes relevantes para la seguridad. Sólo cuando todo está en orden se le da el "visto bueno" oficial para su uso en la pista.

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